martes, 30 de junio de 2009

Mi elección


Quiero volver a sonreír en paz, creer que ya todo pasó y vivir la vida que elegí, ese camino que nadie supo entender y compartir conmigo, pero que sin pensarlo dos veces me ha hecho feliz.
Siempre me ha importado lo que diga el resto, eso sí, solo quienes para mi son importantes, creo que esperaban una respuesta al por qué de mis actos y les digo? no quiero esforzarme en buscarles una, solo estoy segura que no fue un hechizo, ni nada de esas cosas, solo fue una mirada y un tanto de amor, y lo mejor es que no me arrepiento de nada.
Aprendí muchas cosas, una de ellas es que en la vida se tienen pocos amigos, pero de esos pocos hay que cuidarlos como oro; saben? yo tengo grandes amigas, dos gordas que adoro con mi vida, una tres añitos mayor que yo de la que he aprendido millones, y dos nuevas amigas que no me han dejado sola en ninguno de mis pasos, talvez más de una lea esto y sabrá que hablo de ella.
Cuando decidí que él iba a formar parte importante de mi vida, juro que no pensé en nada que incluyera futuro, gracias a él deje de creer en el destino, y juntos hemos proyectado nuestro futuro y todas esas cosas que implican pensar más alla del mañana.
Quiero estar tranquila, quiero que todos dejen de ver qué es bueno para mí o no, que dejen de juzgar si es un mounstruo o algo así, quiero que dejen de buscar defectos, las fallas del producto, quiero que por un momento piensen que yo así soy feliz.
Necesito que se den cuenta que nadie me abraza y me toma en sus brazos como lo hace él, que nadie me protege de todo como lo hace él.
Aprendí que a veces es mejor hablar que quedarse callado.
Aprendí más de una cosa y lo que más me gusta es que sé que con el tiempo ire aprendiendo más.
Que somos personas totalmente distintas pero que eso nos ha servido para complementarnos mutuamente.
Que yo apoyo con algo y él me da algo a cambio.
Aprendimos que esto se trataba de algo más que sólo simples besos o simples abrazos.
Pensar que nunca nadie imaginó que esto alguna vez se podría dar. Tanto que ni nosotros mismo fuimos capaces de apostar porque esto iba a resultar, sólo decidimos seguir y lo mejor es que el viento nos mandó por un buen rumbo.
Hoy hasta el sol alumbra distinto, hoy hasta la luna nos ilumina distinto porque ella y el saben y están conscientes que algo nuevo nació algo sólo mío y de él. Ya todos fueron capaces de juzgarme y nadie fue capaz de entender por qué cambié mi amanecer por otro.
Mi piel sin dudas sigue siendo el principal jurado de todas mis decisiones.
Espero que alguna vez también se den cuenta que cada defecto con amor se convierte en una hermosa virtud. Y es que sí. Me enamoré , de algo que ni ustedes ni yo sé pero sí, me enamoré.

0 comentarios: