¿Podríamos decir que el amor es similar al cigarrillo?
Ambos son vicios muy populares que nos pueden llegar a costar la vida, se nos mete en el cuerpo, nos ayuda a liberar tensiones, a veces enloquecemos por su ausencia y están siempre a nuestro alcance, pero no nos queremos dar cuenta del daño que nos puede llegar a provocar, estamos tan cegadas a esa exquisita sensación que nos produce cuando lo tenemos cerca, que aun sabiendo lo mal que nos hace, lo seguimos consumiendo.
Al amor se le da significado depende como se le mire, algunos dicen que es bueno ya que te llena el alma y purifica el espíritu, te hace sentir maripositas en el estómago y te paraliza todos los sentidos, quedando como único espectador El Corazón, mientras otros dicen que el amor es malo, que nunca es gratis, o pagas en efectivo o con tiernas frases cursis, que mas encima no siempre son verídicas, pues las palabras son un cheque sin fondo.
¿Qué vale más la pena: invertir en el amor o en una cajetilla de cigarros?
En cambio, si hablamos de cajetillas nos encontramos con una gran gama de variedades para todo tipo de gustos y bolsillos, están los fuertes como los lucky, los derby o los víceros, los medianos como los bellmont y los kent y los suaves como los pallmant, también encontramos los mentolados como los exquisitos capri, son rápidos y fáciles de conseguir, solo tienes que ir a un negocio y llevarlos.
Pero si de hombres nos referimos, también tenemos de todo tamaño, color y con distintos tipos de tarjetas de crédito y también fáciles de conseguir, pero ¿A quién preferimos, los cigarros y sus enfermedades pulmonares y cancerosas, o al amor y sus celos, infidelidades y desengaños?
Si sacamos la cuenta nos sale mucho más barato y cómodo confiar en los cigarros que en el amor.
Los cigarros, podemos elegir el que nos de la gana, siempre prefiriendo el mejor que nos de seguridad, confianza, calidad y que se acomode a nuestras necesidades, siempre estará cuando lo requerimos, no habla por lo tanto no nos criticará, no se manda solo por lo cual estará donde nuestros ojos lo vean siempre bajo nuestras narices, está dispuesto a ir donde sea y no se queja, comparte con nuestras amistades, llega virgen a nuestros labios, nos calma y nos produce satisfacción garantizada, dura lo que nosotras queramos que dure y cuando se acaba lo botas y te das el gusto de pisarlo, y luego simplemente sacas otro del montón y sigues disfrutando hasta que te canses y te aburras.
Y si un día quieres dejarlo, no compras más, dejas de consumirlo y se acaba el problema, pero si elegiste al vicio del amor, el día en que quieras desistir de él y huir, no podrás, pues el amor se encuentra a la vuelta de la esquina.
Ambos son vicios muy populares que nos pueden llegar a costar la vida, se nos mete en el cuerpo, nos ayuda a liberar tensiones, a veces enloquecemos por su ausencia y están siempre a nuestro alcance, pero no nos queremos dar cuenta del daño que nos puede llegar a provocar, estamos tan cegadas a esa exquisita sensación que nos produce cuando lo tenemos cerca, que aun sabiendo lo mal que nos hace, lo seguimos consumiendo.
Al amor se le da significado depende como se le mire, algunos dicen que es bueno ya que te llena el alma y purifica el espíritu, te hace sentir maripositas en el estómago y te paraliza todos los sentidos, quedando como único espectador El Corazón, mientras otros dicen que el amor es malo, que nunca es gratis, o pagas en efectivo o con tiernas frases cursis, que mas encima no siempre son verídicas, pues las palabras son un cheque sin fondo.
¿Qué vale más la pena: invertir en el amor o en una cajetilla de cigarros?
En cambio, si hablamos de cajetillas nos encontramos con una gran gama de variedades para todo tipo de gustos y bolsillos, están los fuertes como los lucky, los derby o los víceros, los medianos como los bellmont y los kent y los suaves como los pallmant, también encontramos los mentolados como los exquisitos capri, son rápidos y fáciles de conseguir, solo tienes que ir a un negocio y llevarlos.
Pero si de hombres nos referimos, también tenemos de todo tamaño, color y con distintos tipos de tarjetas de crédito y también fáciles de conseguir, pero ¿A quién preferimos, los cigarros y sus enfermedades pulmonares y cancerosas, o al amor y sus celos, infidelidades y desengaños?
Si sacamos la cuenta nos sale mucho más barato y cómodo confiar en los cigarros que en el amor.
Los cigarros, podemos elegir el que nos de la gana, siempre prefiriendo el mejor que nos de seguridad, confianza, calidad y que se acomode a nuestras necesidades, siempre estará cuando lo requerimos, no habla por lo tanto no nos criticará, no se manda solo por lo cual estará donde nuestros ojos lo vean siempre bajo nuestras narices, está dispuesto a ir donde sea y no se queja, comparte con nuestras amistades, llega virgen a nuestros labios, nos calma y nos produce satisfacción garantizada, dura lo que nosotras queramos que dure y cuando se acaba lo botas y te das el gusto de pisarlo, y luego simplemente sacas otro del montón y sigues disfrutando hasta que te canses y te aburras.
Y si un día quieres dejarlo, no compras más, dejas de consumirlo y se acaba el problema, pero si elegiste al vicio del amor, el día en que quieras desistir de él y huir, no podrás, pues el amor se encuentra a la vuelta de la esquina.

